Historia de las Agujas

Jueves, 7 Agosto   

La aguja se utiliza desde hace más de 20 mil años. En la Prehistoria se hacían de madera, roca o hueso y, más tarde, comenzaron a hacerse de hierro o de metal. Se cree que los chinos fueron los primeros en utilizar agujas de acero, y que los árabes se encargaron de llevarla a Europa. Ya en 1730 había importantes fabricantes de agujas en Nuremberg (Alemania), y durante el reinado de Isabel I de Inglaterra ya había muchos fabricantes de agujas en Inglaterra. En estos tiempos la aguja no tenia ojo, sino un ganchillo para atar el hilo.

Para dotar a la aguja de un ojo fue necesaria la realización de una serie de desarrollos posteriores. Concretamente, el ojo de la aguja es un invento que data de 1825. Las primeras agujas con ojo salieron al mercado en 1826, pero no fue hasta 1885 cuando la maquinaria fue arreglada para estampar bien el ojo en la aguja. Posteriormente salieron las agujas para máquinas de coser, similares a una aguja normal, pero con el ojo en la parte inferior.